La primer entrevista en Musicoterapia

Un primer encuentro para conocernos y comenzar un camino juntos. En esta primera sesión, recibo al paciente y, cuando corresponde, a sus familiares. En el caso de niños, niñas o adolescentes, la presencia de su familia es fundamental para conocer su historia y sus necesidades. Las personas adultas mayores también pueden venir acompañadas, si así lo desean. Durante la entrevista, busco conocer las dificultades o limitaciones que motivan la consulta, ya sean motrices, cognitivas, comunicativas o del lenguaje. Mi mirada no se limita al diagnóstico. Busco conocer a la persona en su totalidad: su historia, sus experiencias, su identidad. Por eso, charlamos sobre su recorrido de vida, su terruño, sus lugares importantes. Me interesa conocer su paisaje físico y sonoro. ¿Qué lugar ocupaba la música en su familia? Se cantaba en su casa? ¿Se escuchaba radio? Había alguien que tocaba un instrumento? Estas preguntas permiten descubrir la relación que cada persona ha construido con la música. Pero esta primera sesión no es solamente para conversar y recopilar información. También es importante que el paciente y su familia puedan conocer el espacio de trabajo, los instrumentos y mi manera de acompañar. Quiero que puedan sentirse cómodos y reconocer si este espacio puede acompañarlos en su proceso. La confianza se empieza a construir desde este primer encuentro. Por eso, propongo alguna actividad musical compartida. Puede ser cantar una canción, explorar un instrumento de percusión, tocar una guitarra o un teclado, o simplemente participar de un juego sonoro. No se trata de saber música ni de ejecutar correctamente un instrumento. Lo importante es explorar, expresarse y compartir, respetando los tiempos, las posibilidades y los intereses de cada persona. A través de un ritmo, una melodía, un sonido o un silencio, pueden surgir formas de comunicación que no dependen exclusivamente de las palabras. Cada persona se acerca a la música de una manera única. Por eso, las propuestas se adaptan a sus posibilidades y necesidades. Esta primera sesión es una invitación a conocernos desde una mirada integral, que contemple tanto las dificultades como los recursos, intereses y posibilidades de cada persona. Porque antes de comenzar un tratamiento, necesitamos encontrarnos, conocernos, escucharnos y descubrir qué podemos construir juntos. Ese es el sentido de una primera sesión de musicoterapia.

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